Bellotada contra la especulación

Silvestre

La gran bellotada es un proyecto cuyo objetivo era la plantación de más de 60 millones de bellotas en el territorio peninsular. En este marco, la CNT de Aranjuez organizó, el 23 del pasado mes de febrero, y con la participación de los colectivos Juventudes Comunistas, la SEO, grupo de consumo de Aranjuez y ARCO cultural, la plantación de bellotas y retamas en un encinar de incalculable valor ambiental situado en el barrio de La Montaña. Además de la plantación de las bellotas y semillas de retamas, en el programa se incluía un cuentacuentos y  una comida popular. Esta actividad congregó a más de cien personas, muchos de ellos niñas y niños. La jornada transcurrió en un ambiente festivo, y pudimos disfrutar de la observación de distintas especies de pájaros y alguna culebra.

Los objetivos de esta iniciativa no solo era regenerar ese encinar, sino preservarlo de un proyecto especulativo de desarrollo industrial y de viviendas, aprobado por el Consistorio de Aranjuez. Se trata de un bosque, en su mayor parte en regresión, de encinas centenarias y que, desafortunadamente, sufre la compactación del suelo producido por la afluencia masiva de coches los fines de semana. Esto mismo ocurría en la Casa de Campo de Madrid hace más de 40 años y la solución fue la restricción total de los vehículos al encinar.

Esta acción de febrero correspondía a la segunda fase de la bellotada. La primera se llevó a cabo en el mes de noviembre del año pasado y consistió en la recolección de bellotas (cogimos  más de 15 kilos) y semillas de retamas. Pese a que el día no acompañó, fue también un éxito de participación. Las semillas se recolectaron del  mismo encinar y se guardaron en un frigorífico a una temperatura constante de 5 grados durante dos meses. Las de retama se conservaron  en un armario. Aunque elegimos dividir la bellotada en dos partes, en realidad, ambas se pueden llevar a cabo el mismo día de la recolección con el fin de minimizar los daños causados por los animales en el periodo invernal, pues la bellota es una semilla que les gusta mucho.

También tuvimos que emplear dos procesos para poder sembrar las retamas. El primero fue el descascarillado del fruto y, posteriormente, el escaldado (para reblandecer la cubierta de la semilla), que consistió en poner agua a calentar y cuando empezó a hervir, retirar el recipiente e introducir las semillas y dejarlas hasta que el agua se enfriase.

Las bellotas se sembraron bajo la protección de las retamas y encinas, y las retamas en las zonas sin vegetación arbórea ni arbustiva.

Hay que señalar que, antes de la ejecución de cada fase, convocamos a la ciudadanía de Aranjuez a una reunión para explicarles en qué iba consistir la actividad y cómo desarrollarla, así como indicarles cuáles eran las herramientas necesarias para la siembra. Tenemos que preservar este bosque primario de la especulación enmascarada en un falso desarrollo industrial. En nuestra Comunidad hay numerosos polígonos industriales abandonados que solo han servido para la recalificación del suelo. Tampoco hemos de olvidar la fragilidad de estos ecosistemas ante los daños entrópicos y que una encina tarda unos 20 años en fructificar.

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