Los jóvenes universitarios se han movilizado esta tarde en Madrid y Barcelona. Protestan por la precariedad laboral y los recortes sociales. Son jóvenes sin trabajo, sin casa, sin futuro pero también sin miedo.

La plataforma 'Juventud Sin Futuro' se originó en la Universidad y está Formada principalmente por diversos colectivos e individualidades que aglutina el descontento de la población más joven de este país, que está sufriendo un desempleo masivo a causa de la crisis. La manifestación seguía la línea de las acciones de otros países europeos y la esencia de esta movilización era en todo momento combativa, más allá del miedo, puesto que como se coreaba, no hay nada que perder
Este era un primer contacto organizado por primera vez para hacerse oír. Los estudiantes clamaron contra los banqueros, los políticos, la reforma laboral y de pensiones y la "fábrica de precarios" en la que denuncian que se está convirtiendo la Universidad.
Los jóvenes se movilizaron a través de las redes sociales. Facebook, Twitter y su web les sirvieron como altavoz de una protesta contra una crisis que ellos consideran que no deben pagar. visiones varias, iban en común coincidiendo con diferentes protesta estudiantiles europeas".En Inglaterra, en noviembre del año pasado, los estudiantes encabezaron las protestas contra el plan de ajuste del Gobierno esgrimiendo como principal queja el elevado incremento de las tasas universitarias. En Francia, los estudiantes tuvieron amplia representación en las manifestaciones contra la reforma del sistema de pensiones. En Portugal, decenas de miles de personas, sobre todo jóvenes, salieron a la calle el 13 de marzo. La generaçao a rasca (la generación desesperada) convocó una manifestación en la red social Facebook. "Contra la precariedad" protestaban en Portugal. Faltaba Madrid, esgrimen los estudiantes, que llamaron a la movilización apelando a que no había que sucumbir a ningún temor. "Sin curro, sin casa, sin pensión, juventud sin miedo recuperando nuestro futuro", era el lema escogido.
"Estas dificultades existían, lo que ocurre ahora es que hay frustración". El desempleo es uno de los problemas que más afecta a la juventud española. No solo porque la tasa de desempleo entre los menores de 25 años dobla el porcentaje de la media española, sino también por la dificultad de acceso a un empleo acorde con la formación, con un 19% de los licenciados de entre 25 y 29 años en el paro.
La cabecera, que partió de Antón Martín a las siete, llegó a su destino, el Reina Sofía, pasadas las nueve de la noche. Allí, entre varios representantes de Jóvenes sin futuro, leyeron el manifiesto: "Nos dirigimos a la opinión pública para mostrar nuestro desacuerdo con la política de recuerdos sociales del Gobierno y las consecuencias más graves y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres". El manifiesto llamaba a movilizarse como ha ocurrido en otros países. "Nos enseñan que la movilización es indispensable".
Y así fue. En la calle se encontraban muchos jóvenes indignados,Una generación a la que el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, llamó "generación perdida". Ellos, por lo menos los que se encuentran dentro de la organización de la manifestación, se resisten a aceptar este calificativo sin luchar y convencidos de que pueden ser dueños de su propio futuro.
La indignación de los jovenes se tornó en algaradas. Los organizadores pidieron que la gente se dispersase una vez que se había acabado de leer el manifiesto, pero varios centenares, en tromba, se dirigieron a la glorieta de Atocha para bloquearla. La policía logró impedírselo durante 15 minutos, pero después se vio desbordaba y los jóvenes cortaron el tráfico. Poco después llegaron refuerzos y los agentes consiguieron controlar la situación. Los insurrectos escaparon por la calle Almadén. La policía cargó brutalmente y detuvo arbitrariamente a muchos (12 personas entre ellos un menor), según informó la Jefatura Superior, y blindó por los cuatro costados el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, a donde se dirigían los jóvenes.
Cabe decir que la izquierda parlamentaria se intenta inmiscuir en estas movilizaciones, que por su naturaleza no tienen que ver con nada que les pueda caracterizar, pero las elecciones están cerca. esto no ha implicado que el descurrir de las protestas sean del todo diferente e independiente, sin ningún partido garante que lo dirija.
Para el 15 de mayo, tienen organizada otra convocatoria donde según ellos y los estudiantes sera mayor la confluencia y canalizará más el descontento social.
Galeria de fotos. C.M. (HOMER)



















